El campo abierto, los árboles, los pájaros, la luz del sol. No tengo la menor duda respecto a la santidad de la madre naturaleza y a la reverencia que inspira. La naturaleza es eterna y digna de confianza; hermosa y benévola en su trato a los demás, es clemente. En ella me cobijo cuando la desesperanza se arrima a mi puerta, en ella me refugio para sentirme a salvo. Ella lleva la impronta de la mano de Dios.
La naturaleza es así, allí donde estoí, está, nace conmigo y termina en mí.


Es hermoso la manera en la que haces resonar esas palabras... y todo eso dedicado a lo algo tan perfecto como lo es la naturaleza.... En verdad me gusto muchooo.. gracias por escribir.. gracias..