A los que aman como yo...
Más lejos aún
en la playa, junto a la orilla,
sigo pensando en ti,
lejana,
mi amada.
¿También tú conoces
la tristeza de las noches
en la costa
sin más compañia que tus propios
pensamientos?
Durante largo tiempo mis ojos han errado
por los cielos sin ver más que nubes.
De pronto la bruma se ha desvanecido;
y he dislumbrado un bosquecillo junto a tu casa,
mi amada.
Cualquier lección es buena para cualquiera que dude
del poder del amor
para cambiar el estado de las cosas.

