LOBO
Todabía recuerdo con inusitado frenesí el primer día que probé la carne, era joven y aunque llevaba tiempo luchando contra lo inevitable, no queria seguir desobedeciendo la llamada terrible que en mi cuerpo se sucedia todas esas noches de luna llena...todabía a día de hoy no se si nací así o me convirtieron, la verdead es que me da igual, lo único verdadero es lo que soy. No me convierto en un perro y corro a cuatro patas, ni me sale más pelo de lo normal y aullo a la luz de la luna; esas cosas son las aventuras que se cuentan en las pelis de lobos baratas.
Si hay una cosa que me resulta extrañamente irrisorio en las peliculas y que en realidad es muy diferente, es el mero hecho de como muestran esa apetencia por la sangre, como si se tratara del mejor vino para el paladar...la verdad es que puedo percifir el olor de la misma con un frenesí desmedido, aveces siento palpitar los corazones de los que me rodean como si fueran tambores en guerra, noto incharse las venas a cada palpito, a cada bombeo de globulos rojos como soldados corriendo al frente.
La noche es hermosa en su inmensidad, es bruja por naturaleza, los seres mitologicos rondan por los bosques en busca de diversión y los terrores de los humanos se mezclan con la curiosidad innata que se les ha sido confiada, temen los desconocido y así todo disfrutan con el descubrimiento de sus propios temores y pesadillas...corren sin mirar atras aun sabiendo que entre las sombra los persigo como el depredador que soy, sin remordimientos, sin penas ni tristezas, alimentando la carrera con los miedos que sudan por la espalda, los jadeos entrecortados y los latidos del corazón como un volcan a punto de explotar.
Pocos han visto mi rostro, pero los que lo han apreciado estaban demasiado cerca para recordarlo, todo es muy rapido pero sublime a la vez...cada vez que me acerco a ellos siento su miedo brotar por los poros de su piel, el olor almizclado del sudor se mezcla en mis papilas con el dulzor de la sangre caliente, el golpeteo incesante del corazón, como martillo sobre yunque se estrella en mi cabeza sin cesar indicandome la distancia exacta de mi presa y el pulso de esta me indica el tiempo exacto en el que estará a punto para el golpe fatal.
En un instante me planto frente mi reo, gadea incesantemente, se apoya las manos sobre las rodillas sin mirarme a la cara, espero que se recupere y sopese donde se encuentra; levanta la mirada y entonces es consciente de todo su alrededor, solo miedo y desesperación leo en sus ojos, la desolación del que ve la muerte tan cerca que no sabe reaccionar. Los jadeos se entremezclan con sollozos, pero todo es inevitable. A esa distancia oigo hasta su sangre correr por todo su cuerpo y como la saliba se amontona en mi garganta como si no hubiera comido jamás. Un movimiento rápido y preciso hace que le clave mi mandíbula en el cuello como si de una trituradora se tratase, y en un instante desgarro carne, ligamentos y tendones, absorviendo hasta la última gota de sangre. Me deleito con todo el placer experimentado y me dejo llebar por la bestia que llebo dentro y así comulgo con ella una vez más...
Miro hacia arriba y veo el cielo estrellado y la luna observandome como durante todos estos siglos, en la oscuridad de la noche , como no podria ser de otra manera. Lobo...




abigayl dijo
latidos de un corazon a punto de explotar ....
25 Septiembre 2008 | 04:28 AM