PRINCESA Y CABALLERO
En el horizonte divisó el castillo que los unió,
ella, una princesa sin parangón,
el, un caballero lleno de orgullo y honor...
ella, encerrada en una almena,
con su tormento, la soledad y el temor,
el, sobre un caballo,
alto, bruñido y negro como un tizón.
El la buscaba hace mucho porque lo soñó,
ella lo añoraba desde los once años, hasta hoy.
El, en mil guerras luchó,
y allí donde iba consigo la llevó...
Ella con tristeza y lagrimas en el alma lo esperó,
así que un día gris la guerra se lo devolvió.
En su coraza de plata,
su emblema lucía con orgullo y resplandor,
era un lobo mordiendo una rosa bermellón.
Ella desde la ventana,
lágrimas de alegria sin igual derramó,
con un grito de pasión esclamó...
_ Un día mi madre para ti me guardó,
heme aquí mi amado caballero, que te he esperado yo.
_ Hay mi querida princesa,
que alegría siente mi cansado corazón,
que te he buscado durante tantos años
y por fin te encuentro hoy...
mil caminos he recorrido,
lleno de miedo, temor y desesperación,
mil dolores he sufrido
por ti, por mi y por los dos,
y es ahora al mirar la luz de tus ojos
que doí gracias a Dios,
por este amor a tanto dolor.



Maria Silvina Lamarque dijo
Preciosa historia donde la esperanza y el amor renacen sin tiempo :)
26 Septiembre 2008 | 03:32 AM