Y TE FUISTE
Me confiaste palabras de esperanza y consuelo…
Aun así ,
la primavera no se olvidó
de nuestro ciruelo,
aquel que parecía muerto por las heladas.
Me dices que siga aguardando,
que no se marchite mi esperanza…
Pero tú sigues creyendo,
que cuando florezca nuestro ciruelo
puede ocurrirnos cualquier cosa
aunque sea lo más inesperado…
Caen las flores en otoño,
pero yo volveré cuando la primavera
regrese a mi valle…
mi añoranza por ti,
Que me has abandonado para siempre,
nunca tendrá fin…

