Como semillas ocultas entre bosques tardíos,

como frutos que brotan entre grietas

de tierras asoladas por la sequía,

abatidas por vientos calidos del sur…

el bien y el mal, el dolor y el placer,

el amor y el odio, la tristeza y la alegría,

la soledad y la compañía, la luz y la oscuridad,

la vida y la muerte, y todos esos sentimientos

adormecidos en nuestros corazones, vuelven a brotar,

exhibiendo hojas vistosas y coloridas,

frutos dulces y ácidos,

elixires de jazmín y al mizcle…