Al final del acantilado, frente a este mar de poniente

comprendí donde me lleva mi destino.

Vuelan en círculos las gaviotas

y las olas bajo mis pies rompen a gritos.

Ese mi destino aquí hallé

donde piedra y mar se unen como amantes

hasta el final de los días.

¿Qué destino busco yo?

¿Acaso no lo he encontrado ya?

Al final de mi vida comprendo yo

Que mi destino fuiste tú…mi amor.